Eutimio es un promotor comunitario de la Sierra Madre de Chiapas, aprendió a leer y escribir por medio de un programa de alfabetización y trabaja como promotor comunitario de una organización cafetalera en esa región. A Don Timo como le conocen sus compañeros, le gusta mucho contar historias sobre lo que paso en su comunidad cuando él era joven, de cómo empezó a trabajar su cafetal y de cómo ha ido aprendiendo a cultivar el café orgánico, si “el que no lleva pesticidas ni fertilizante químico” y aunque Don Timo no esta completamente seguro que esta forma de producir café sea mejor “porque cuesta mucho más trabajo”, ni modos, que le va a hacer él si esta en la organización y en la organización les dijeron que así tenían que trabajar.

Y no digo que Don Timo no este conciente de los beneficios de la agricultura orgánica, más bien que esta dudando que tan importantes son estos beneficios comparados con la cantidad de trabajo que él tiene que invertir en esta forma de cultivar el café. Imagínese “Licenciada”[1], “yo tengo que ir a recoger el estiércol, como esta muy lejos y se necesitan grandes cantidades, tengo que pagar un camión para que me lo lleve a mi parcela, después son muchos días los que tengo que utilizar para hacer la lombricomposta y ya que esta lista, tengo que trabajar otros días más en ponerla a las matas de café. Haciendo cuentas eso me sale más caro que ponerle abono químico al cafetal, sí ya sé que luego eso me lo pagan cuando vendo mi café orgánico, pero al menos el año pasado (2005) no hubo diferencia en el precio con el que pagaron el café con químicos”.

Y aunque Don Timo no estaba muy de acuerdo, decidió que podía compartir con otros lo que él había aprendido sobre la lombricomposta, “esas lombricitas que trabajan por uno” porque definitivamente la lombricomposta lleva menos trabajo que la composta”. Cuando Don Timo me platico como iba a dar su taller me pareció muy bien, tenía muy claro como se elaboraba una composta, pero como tenía menos claro como les iba a enseñar a sus compañeros empezamos a trabajar con él un camino de la capacitación. Este camino consiste en reflexionar la forma en que él aprendió a trabajar una lombricomposta, lo único que Don Timo tenía que hacer era volver atrás en ese camino y retomarlo desde el principio pero ocupando ahora un lugar diferente el del capacitador que le enseño como hacer ese trabajo.

Hasta aquí todo iba bien, lo único malo era que los del CENEVAL y el sistema de Competencias Laborales, no aceptaba como evidencia un camino de la capacitación (o sea un dibujo de un camino con las diferentes actividades que se realizan para preparar, dar y evaluar un taller de capacitación) aunque este pueda servir de guía al igual que una carta descriptiva. Era necesario que Don Timo escribiera su saber en un formato al que no estaba acostumbrado y cuya lógica no le quedaba clara. Lo confieso, me sentí muy frustrada, no sabía como enseñar a ese hombre, que expresaba muy bien lo que sabía, pero que era incapaz de escribirlo. Después de muchos ensayos, por fin Don Timo pudo escribir su curso, pero me quedé con la necesidad de buscar otras formas de enseñar a personas que no han tenido estudios formales y que por lo tanto les cuesta mucho expresar sus ideas y conocimientos en forma de palabra escrita.

Recientemente escuche en una reunión en la que estuve que a los adultos no había que enseñarles constructivamente sino que únicamente se pueden propiciar aprendizajes significativos, ustedes van a decir ¿what?. Exactamente así me quede yo, por favor sí hay algún experto en educación que me pueda explicar la diferencia, creo que para construir estructuras de pensamiento que nos permitan entender mejor las complejas relaciones que forman la realidad, no es suficiente con “ligar los conocimientos que ya existen con los nuevos conocimientos” Mi definición de aprendizaje significativo, ustedes perdonen), sino que precisamente fomentar aprendizajes constructivistas (autoevaluación de nuestro proceso de aprendizaje, reflexión de lo nuevo que estamos conocimiento y su influencia sobre como vemos el mundo, etc.), que precisamente intuyo que fue lo que me faltó trabajar con Don Timo, ¿ustedes que piensan?




[1] Por más que le explique que me llamó Cristina y que no soy licenciada, no me quiso oír, porque será que el dar un título a alguien establece barreras que a veces son los mismos agricultores quiénes no quieren romper, claro que se que es la costumbre de una relación desigual que hemos establecido con ellos, pero el cambio de cultura requiere de las dos partes.