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La Coctelera

Cuando uno quiere y no puede

Y no se trata de ningún título de telerisa o algo por el estilo, ni tampoco son indirectas a amores imposibles. Solo estoy tratando de diseñar un curso a distancia para agricultores. Tal vez a ustedes les pase como a mi al leer esto (claro que a mi me paso hace mucho tiempo, cuando no creía en el potencial de las personas para aprender) ¿educación a distancia para agricultores? si apenas saben leer y escribir, dirán algunos, como esperas que usen una computadora. Pues para los escepticos, les recomiendo que revisen las siguientes ligas que contienen materiales que el INEA esta trabajando para la alfabetización y educación de adultos http://www.cca.org.mx/ec/cursos/ds072/homedoc.htm. Pues bien, estoy convencida de que es necesario pedalearle para reducir la brecha digital (Digital divide) en este país, de otra manera las posibilidades de tener una vida mejor para las comunidades rurales cada vez se reducirán más, mucho más de lo que ya están.
Hay algunos proyectos interesantes al respecto, por ejemplo los Centros Comunitarios de Aprendizaje (CCA)(http://www.cca.org.mx/) de la SEDESOL o las Plazas Comunitarias del INEA; sin embargo, se ha realizado poco el desarrollo de contenidos que respondan a las problemáticas y realidades locales. Más aún como pueden servir este tipo de proyectos para acercar a dichas comunidades con la sociedad de la información y posteriormente se beneficien con la sociedad del conocimiento. Fácil de decir, pero casi imposible de lograr ¿verdad?. Bueno, pues todo esto surgió a partir de que quiero poner interactividades en el curso a distancia que estoy diseñando y resulta que no tengo las habilidades tecnológicas necesarias para lograr algo más atractivo, que llame la atención de los usuarios finales. Bueno le voy a seguir buscando.

La necesidad de la presencialidad en este mundo virtualizado o la necesidad de escribir más emocionalmente

Nunca como ahora he podido valorar lo que logra la presencialidad en las discusiones de cualquier tema y lo que estas discusiones logran sobre el aprendizaje. Hoy he sentido la necesidad de aprender escuchando, debatiendo, sintiéndome que me falta mucho por aprender, intentando entender la propuesta del otro y ver su cara, sentir su reacción, percibir la luz de su mirada, percibir su pasión en relación a defender sus ideas; cosas que se diga lo que se diga, todavía no podemos tener en lo virtual y por más web cam y diademas que tengamos todavía no nos hacen vivir todas estas sensaciones con la misma integralidad que la presencia. No digo que las discusiones en los foros, en este tipo de espacios como los blogs no permitan el intercambio de ideas, pero hoy descubri que cuando se debate presencialmente, no solo se debate con ideas, sino que van incluídos gestos, actitudes, poder de convencimiento, etc. que no podemos percibir tan fácilmente en la palabra escrita.
Acabo de terminar de leer dos tragedias de Sofocles: Antígona y Electra y ustedes dirán que tiene que ver este autor griego con el tema que hoy estoy escribiendo, es que precisamente me acorde que esta lectura me hizó sentir, como no me había pasado en mucho tiempo,la tragedia humana. Y aqui es donde se conecta este párrafo con la idea anterior, tenemos que generar ciertas habilidades para transmitir este tipo de emociones y sentimientos y que de esta manera el debate escrito nos ponga en jaque y nos motive, tal y como lo hace un debate presencial.
Mi aprendizaje de hoy fue que cuando soy capaz de debatir lo que creo que sé, puedo estar segura de que voy en buen camino con relación a lo que estoy aprendiendo,no se trata de ganar, sino de intercambiar lo que al parecer sabemos, compararlo con lo que otros opinan y al final repensar lo que aprendimos de ese intercambio. Aunque para lograr lo anterior, es necesario tener los ojos y los oídos muy abiertosporque gran parte de lo que pasa en el mundo se nos escapa y nos perdemos de aprender de ello.
Ustedes que opinan, ¿cuál ha sido su experiencia con los debates?

La educación a distancia y la creación de valores

Ahora les platicare de una experiencia que tuve en una especialidad que estoy tomando en el CREFAL, que es sobre la educación de jóvenes y adultos, fue una experiencia sumamente enriquecedora en todos los sentidos, ya que además de revisar nuestras experiencias en el tema de la formación de adultos también compartimos nuestras visiones del mundo y esto nos obligo a reflexionar sobre la responsabilidad de nuestro trabajo (o sea la educación en valores, de que tanto se habla últimamente).

Una de las oportunidades más bellas de repensarnos a nosotros mismos que tuvimos en esta especialidad fue la revisión de algunos materiales utilizados para la educación a distancia. Los materiales revisados fueron muy ilustrativos de diferentes procesos de enseñanza, pero el material que mas me llamo la atención y el que les quiero compartir es el de Madres educadoras “para enseñar a ser educamos desde el principio” (http://www.conevyt.org.mx/cursos/madresedu/index.htm), el cual fue muy rico en actividades de reflexión acerca de mi propia tarea como “momo” como me dicen mis latosos hijos. Ojala que lo puedan revisar, aparte tiene historias hermosas como el cuento “Te llamaré María como mi abuela”, que esta en la Unidad 1, Tema 1, Ejercicio 2.

Por otro lado, este material me gusto mucho porque ponen en juego muchas actividades a distancia para reflexionar temas de la vida de las personas y creo que esto es fundamental en la generación de aprendizajes significativos y constructivos y que podemos retomar para nuestra propia práctica.

Espero que les sea grato leerlo y analizarlo.

¿Como generamos aprendizajes significativos?

A propósito del tema que el profesor de un curso sobre Moodle nos pidió que discutiéramos en un blog tags, ¿Qué debe hacer un profesor para dar óptimamente una clase a distancia?, me surgieron muchas ideas en la cabeza y me quede pensando en este tema, o sea que me quede picada y por esto retomo esta discusión en mi blog.

En los varios cursos que he tomado sobre diseño de programas de capacitación, nos han mencionado que para generar aprendizajes significativos necesitamos cuestionarnos primero cuáles son las necesidades que el estudiante o participante en nuestro curso tiene, ¿de que le va a servir tomar nuestro curso?. En el caso de la educación formal, pocas veces nos cuestionamos este asunto, los estudiantes deben tomar nuestro curso y ya, porque es un requisito, porque alguien más decidió que era “indispensable” que supieran esto o aquello, etc. Pero como en educación continua o capacitación esto no ocurre así, es decir los participantes deciden estar o no en tal evento; es por esto que es más importante (no digo en educación formal no lo sea, solo que no es tan evidente).

Pero el saber que les interesa aprender a nuestros participantes no garantiza que el curso vaya a generar aprendizajes significativos, falta ponerse a pensar y ahora ¿qué y como le enseño? Y en esto he visto una gran variedad de técnicas y estilos, desde el profesor o profesora que dan cátedra, hasta los que solo ponemos a jugar a nuestros estudiantes, con la esperanza de que ya sea a través de “nuestra sabiduría” (que para muchos esa es su mejor arma) o a través de lo lúdico del juego, aprendan algo de lo que definimos que tenían que aprender.

Sin embargo, poco ponemos atención a la parte final del proceso, que al fin de cuentas debería ser la primera, es decir como evaluamos todos (estudiantes, profesores autoridades) la pertinencia del proceso, los resultados logrados, no solo en términos de productos, sino en la efectividad de los procesos para generar nuevas estructuras de conocimientos, que permitan reflexionar de nuevas formas la realidad que nos rodea tanto a estudiantes, como a profesores, a directivos, etc. Creo yo, a esto se refieren los aprendizajes significativos, o como dirían algunos que dijo Vigostky, como hacer más amplia la zona de desarrollo próximo (o la capacidad de crecer intelectualmente con la ayuda del profesor).

Algo que revise recientemente en una especialidad sobre pedagogía en la educación de jóvenes y adultos es que es más útil en la generación de aprendizajes significativos un concepto de enseñanza como comunicación personal, como estímulo del desarrollo de las posibilidades personales y como consecuencia la evaluación entendida como promotor del aprendizaje, como medio de conocimiento. En este sentido un concepto que me pareció muy importante es el de evaluación holística y como yo vengo de una escuela de agroecología, pues lo integral me parece mejor que lo parcial, así que les comparto este concepto, aunque todavía este en la búsqueda de cómo operacionalizarlo.

La evaluación holística plantea que “es necesario entender al alumno como una unidad, explicando el progreso en su aprendizaje como consecuencia del involucramiento de toda su personalidad en relación con las circunstancias que le rodean”[1], como su familia, su comunidad, la organización social, etc.




[1] Sacristán, José Gimeno (1992). Tácticas de evaluación integrada en el proceso de enseñanza, en Comprender y transformar la enseñanza. Morata, 7ª edición. España. pp. 387 - 397


Historia de Don Timo

Eutimio es un promotor comunitario de la Sierra Madre de Chiapas, aprendió a leer y escribir por medio de un programa de alfabetización y trabaja como promotor comunitario de una organización cafetalera en esa región. A Don Timo como le conocen sus compañeros, le gusta mucho contar historias sobre lo que paso en su comunidad cuando él era joven, de cómo empezó a trabajar su cafetal y de cómo ha ido aprendiendo a cultivar el café orgánico, si “el que no lleva pesticidas ni fertilizante químico” y aunque Don Timo no esta completamente seguro que esta forma de producir café sea mejor “porque cuesta mucho más trabajo”, ni modos, que le va a hacer él si esta en la organización y en la organización les dijeron que así tenían que trabajar.

Y no digo que Don Timo no este conciente de los beneficios de la agricultura orgánica, más bien que esta dudando que tan importantes son estos beneficios comparados con la cantidad de trabajo que él tiene que invertir en esta forma de cultivar el café. Imagínese “Licenciada”[1], “yo tengo que ir a recoger el estiércol, como esta muy lejos y se necesitan grandes cantidades, tengo que pagar un camión para que me lo lleve a mi parcela, después son muchos días los que tengo que utilizar para hacer la lombricomposta y ya que esta lista, tengo que trabajar otros días más en ponerla a las matas de café. Haciendo cuentas eso me sale más caro que ponerle abono químico al cafetal, sí ya sé que luego eso me lo pagan cuando vendo mi café orgánico, pero al menos el año pasado (2005) no hubo diferencia en el precio con el que pagaron el café con químicos”.

Y aunque Don Timo no estaba muy de acuerdo, decidió que podía compartir con otros lo que él había aprendido sobre la lombricomposta, “esas lombricitas que trabajan por uno” porque definitivamente la lombricomposta lleva menos trabajo que la composta”. Cuando Don Timo me platico como iba a dar su taller me pareció muy bien, tenía muy claro como se elaboraba una composta, pero como tenía menos claro como les iba a enseñar a sus compañeros empezamos a trabajar con él un camino de la capacitación. Este camino consiste en reflexionar la forma en que él aprendió a trabajar una lombricomposta, lo único que Don Timo tenía que hacer era volver atrás en ese camino y retomarlo desde el principio pero ocupando ahora un lugar diferente el del capacitador que le enseño como hacer ese trabajo.

Hasta aquí todo iba bien, lo único malo era que los del CENEVAL y el sistema de Competencias Laborales, no aceptaba como evidencia un camino de la capacitación (o sea un dibujo de un camino con las diferentes actividades que se realizan para preparar, dar y evaluar un taller de capacitación) aunque este pueda servir de guía al igual que una carta descriptiva. Era necesario que Don Timo escribiera su saber en un formato al que no estaba acostumbrado y cuya lógica no le quedaba clara. Lo confieso, me sentí muy frustrada, no sabía como enseñar a ese hombre, que expresaba muy bien lo que sabía, pero que era incapaz de escribirlo. Después de muchos ensayos, por fin Don Timo pudo escribir su curso, pero me quedé con la necesidad de buscar otras formas de enseñar a personas que no han tenido estudios formales y que por lo tanto les cuesta mucho expresar sus ideas y conocimientos en forma de palabra escrita.

Recientemente escuche en una reunión en la que estuve que a los adultos no había que enseñarles constructivamente sino que únicamente se pueden propiciar aprendizajes significativos, ustedes van a decir ¿what?. Exactamente así me quede yo, por favor sí hay algún experto en educación que me pueda explicar la diferencia, creo que para construir estructuras de pensamiento que nos permitan entender mejor las complejas relaciones que forman la realidad, no es suficiente con “ligar los conocimientos que ya existen con los nuevos conocimientos” Mi definición de aprendizaje significativo, ustedes perdonen), sino que precisamente fomentar aprendizajes constructivistas (autoevaluación de nuestro proceso de aprendizaje, reflexión de lo nuevo que estamos conocimiento y su influencia sobre como vemos el mundo, etc.), que precisamente intuyo que fue lo que me faltó trabajar con Don Timo, ¿ustedes que piensan?




[1] Por más que le explique que me llamó Cristina y que no soy licenciada, no me quiso oír, porque será que el dar un título a alguien establece barreras que a veces son los mismos agricultores quiénes no quieren romper, claro que se que es la costumbre de una relación desigual que hemos establecido con ellos, pero el cambio de cultura requiere de las dos partes.


Te propongo construir

Aunque soy chilanga, he podido recorrer muchas realidades rurales y eso me transformó en dos sentidos: tanto en la forma de ver y relacionarme con la gente que habita pequeñas comunidades como en la forma de concebir alternativas que les ayuden a tener una mejor calidad de vida. En el primer aspecto me convencíde que todos, rurales y urbanos somos seres muy complejos, con una gran cantidad de telarañas en la cabeza, pero que a pesar de esto tenemos buenos momentos en los cuales podemos ser adorables, trabajar en común y pensar en el prójimo antes que en nosotros mismos, solo que estos momentos no son tan abundantes como muchos quisiéramos. Ni modo, así somos individuales y sociales al mismo tiempo.

Lo queme da pie para que entre al segundo aspecto, es difícil trabajar proyectos colectivos "la tragedia de los comunes" dirían algunos y miren que me ha tocado ver como los grupos de productores y productoras se hacen y se deshacen en menos de lo que canta un gallo como dice el dicho popular. Son pocos los ejemplos de agrupaciones de gente que habita en comunidades rurales que logran esa tan ansiada consolidación y en Chiapas tenemos algunos de los más representativos. Para algunos, la permanencia esta dada por la concientización, es por esto que varios de los más claros ejemplos de constancia los encontramos en los grupos formados a partir de una militancia religiosa o social, no obstante la contundencia de este argumento yo me pregunto ¿tenemos ahora el tiempo (cuanto tarda alguien en concientizarse, 10, 20 años, toda una vida) para concientizar a los pobladores del campo para que de esta forma los grupos productivos que se integren puedan sobrevivir a las envidias internas, los malos manejos de las organizaciones, la concentración de capacidades de gestión en unos cuantos que tuvieron la fortuna o de ser más inteligentes o de acceder a estudios formales?

Ya se que muchos dirán, que no hay otra opción, porque si la solución no apunta a la raíz del problema (la escasa cultura solidaria que tenemos hoy en día) este no se resolverá y no daremos pasos firmes en la construcción de alternativas económicamente viables, socialmente aceptables y ambientalmente sustentables. También sé que para muchos otros este punto no es importante, que la generación de dinero por sí misma puede ser la motivación suficiente para que dichos grupos se consoliden, es decir, el interés tiene pies. Permítanme que no este de acuerdo con este último punto, el capitalismo feroz (y no solo visto como el dominio de las empresas transnacionales, sino como la monetarización de las mentes de la mayoría de la población) no nos esta llevando a un futuro mejor. Aquí me surgen varias preguntas que son las que me gustaría empezáramos a discutir en este blog:

¿Podemos caminar en los dos sentidos al mismo tiempo, es decir en la concientización (pero no de a mentiritas) de las personas que integran grupos de hombres y mujeres que (todavía) habitan en el campo y en la integración de alternativas productivas que les permitan tener una mejor calidad de vida?

¿Esas alternativas pueden ser el pretexto para que los habitantes rurales inicien un proceso de mejoramiento de sus capacidades locales (no depender de otros para impulsar su propio desarrollo, ojo, que no quiere decir autarquía, sino más bien que ellos lleven el liderazgo de sus procesos)?

¿Como podemos participar las Organizaciones de la Sociedad Civil, universidades y centros de investigación, en estos procesos de fortalecimiento de capacidades locales?

¿Cómo se pueden generar sistemas de gestión de conocimiento en dichas organizaciones de productoras y productores para que éstas no dependan solo de grupos de personas más inteligentes o con estudios formales, sino de la actuación de toda la organización en su conjunto?

Perdón, se que hay grupos que han estado trabajando esta cuestión por mucho tiempo y que yo no soy nadie para poner estas preguntas, solo me parece que sí alguien quiere discutir estas cuestiones conmigo nos ayudará a generar mejores cosas, ya saben dos cabezas piensan más que una.

Bueno también encontrarán ligas y artículos relacionados con procesos de formación y capacitación en el medio rural, espero sean de su interés.